Cuentos

Sostenibilidad y reciclaje

Sustentabilidade e upcycling na produção têxtil artesanal para redução de impacto ambiental

Con el creciente impacto ambiental, desde el consumo energético excesivo hasta el despilfarro y la contaminación, se ha vuelto cada vez más importante, y urgente, adoptar medidas para que el planeta pueda llevar a cabo su innata labor de equilibrio y volver a la normalidad.

Sostenibilidad: una cuestión alarmante

En una sociedad cada vez más preocupada –y con razón– por su futuro y el estado del planeta para las generaciones venideras, el término «sostenibilidad» pasó de ser un concepto acuñado por una pequeña comunidad en Roma, Italia (ya llegaremos a ello), a formar parte del léxico colectivo de hoy en día. Con el creciente impacto ambiental, desde el consumo energético excesivo hasta el despilfarro y la contaminación, se ha vuelto cada vez más importante, y urgente, adoptar medidas para que el planeta pueda llevar a cabo su innata labor de equilibrio y volver a la normalidad. Una normalidad que ahora se busca en cada ramificación social, en todas las formas de producción y consumo y que, afortunadamente, ya sensibiliza a franjas de edad cada vez más jóvenes, como podemos observar en las diversas manifestaciones por el clima y el medio ambiente, donde las voces son gradualmente más audibles e incluso notorias –tómese el ejemplo de Greta Thunberg.

Club of Rome′s new book reads like an eco manifesto | Environment | All topics from climate change to conservation | DW | 14.09.2016

El Club de Roma

El tema de la Sostenibilidad tiene su origen en 1966, cuando algunos líderes de una aldea en Roma –conocido como El Club de Roma– se reunieron para identificar y discutir cuestiones ambientales. Este grupo original inspiró un Club de Roma, fundado dos años después, por el industrial italiano Aurelio Peccei y el científico escocés Alexander King. El club está, aún hoy en día, compuesto por un notorio grupo de personas ilustres cuyo foco de interés radica en las cuestiones económicas y políticas, pero sobre todo en las cuestiones del medio ambiente y la sostenibilidad. Sus miembros son figuras ligadas a comunidades tan distintas como: científica, religiosa, cultural, académica, política, financiera, etc.

Las fechas importantes para la Sostenibilidad

Otras tres fechas quedaron registradas como cruciales para la diseminación de la conciencia ambiental y para las prácticas que se fueron haciendo necesarias. En 1987, en el ilustre Informe Brundtland, se acuñó la idea de desarrollo sostenible, idea que se venía desarrollando desde la década de 1970. En 2002 tuvo lugar la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, donde se firmó la Declaración de Johannesburgo (ciudad donde se celebró la conferencia) y contó con la participación de 22 mil participantes de 193 países. En esta declaración política, las partes reafirmaron su compromiso con el desarrollo sostenible y sus tres pilares: desarrollo económico, social y ambiental. Finalmente, en 2012, tuvo lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, también conocida como "Conferencia Río+20". Como su nombre sugiere, tuvo lugar en Río de Janeiro, y sirvió para discutir la renovación del compromiso político con el desarrollo sostenible.

El upcycling y la economía circular

Con esta creciente percepción de la necesidad de cuidar nuestro hogar surgieron también prácticas que han sido adoptadas por empresas y, más recientemente, por un colectivo en busca de nuevas formas de cuidar el viejo (y esencial) equilibrio ambiental. Una de estas medidas es el upcycling. Lejos de ser una práctica nueva, el Upcycling ha experimentado un boom gigantesco gracias a su facilidad de aplicación, técnicas sostenibles y beneficio mutuo. El término “upcycling” significa, en español, “reutilización superior” y podemos decir que se trata de una forma superior de reciclaje. En una deconstrucción menos literal, el término consiste, básicamente, en dar una nueva vida a materiales que, en principio, serían desechados, para así renovar la idea de “basura” y mantener los recursos circulando hasta el límite de su capacidad de utilización. Aquí entra también el concepto de Economía Circular. La Economía Circular es un modelo holístico “resiliente y restaurador por intención”, donde, al igual que sucede en la naturaleza, “nada se crea, nada se pierde, todo se transforma” (Ley de Lavoisier)”. En la Economía Circular no existen residuos o basura. Existen, en cambio, recursos valiosos (o nutrientes, como se les llama en este modelo), y como tal, su vida útil debe ser potenciada, extendiendo al máximo el período en que estos generan valor para las sociedades”, podemos leer en el sitio web beecircular.org.

El upcycling como forma de sostenibilidad

El nombre upcycling fue acuñado por Reine Pilz, un ambientalista alemán, en 1994, pero solo se popularizaría con la publicación, en 2002, del libro “Cradle to cradle: rethinking the way we make things”, escrito por el arquitecto William McDonough, en colaboración con el químico Michael Braungart. Desde entonces, el concepto se propagó y atrajo a nuevos adeptos e implementadores. Se crearon nuevos y diferentes modelos de negocio, y hoy en día tiene una vida muy presente en mercados como la decoración, la moda, el mobiliario, la tecnología, la industria (alimentaria, textil, automotriz, etc.), entre otras. Lo que inicialmente fue una tendencia, es ahora una forma de vida y parte de una solución que se instauró como imprescindible para la implementación de la sostenibilidad y el cuidado de nuestro planeta.

Los beneficios del upcycling

En el mismo sitio beecircular.org podemos encontrar una lista de beneficios de la utilización de esta práctica: “Utilizar técnicas de upcycling trae muchos beneficios para las personas, para nuestro planeta y para las organizaciones, ya que:

Vianatece como pionera del upcycling

Con estas ventajas en mente, Vianatece (empresa matriz de Letheshome) practica, desde su nacimiento en 1985, una política de reaprovechamiento de material y, aliada al arte de la artesanía, ha hecho de esta producción sostenible su principal identidad y carácter diferenciador. Como empresa, Vianatece ha trabajado para ofrecer a sus clientes lo mejor de la producción artesanal de sus telares mientras, inspirada por las famosas alfombras de trapo, se centra en la reutilización de miles de kilos de residuos de la industria textil, dando así una nueva y provechosa vida a lo que muchos considerarían basura. Este compromiso ambiental, de reducida huella ecológica, nos ha valido el sello Blue Angel, corroborando nuestra producción ecológicamente correcta y prueba de nuestro enfoque en la Sostenibilidad y en la aplicación del Upcycling, desde siempre parte de nuestra política e identidad. A pesar de los problemas latentes, creemos en el futuro y creemos que cada uno de nosotros –como empresa o a nivel individual– puede marcar la diferencia, ahora, más que nunca, necesaria. Porque, como dice el famoso eslogan, “no hay planeta B”.

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